31-ene-2012
Tener un historial criminal afectará tus oportunidades de empleo. Bien sea que el delito sea menor o más grave, deberías estar preparado para enfrentar los desafíos que puedan surgir en tu búsqueda de empleo.
Volver a entrar al mercado laboral después de estar en la cárcel puede ser especialmente difícil, ya que los ex convictos se enfrentan a una serie de obstáculos. Deryck Anderson es un Oficial Asistente de Libertad Condicional y trabaja con ex convictos y prisioneros para encontrar recursos comunitarios, empleo, y tratamiento. Además de contar con antecedentes criminales, Anderson dice que la mayor barrera para el empleo es la falta de experiencia laboral. "Muchos de los ex-convictos tienen un historial laboral pobre o nulo, y nunca han tenido la oportunidad de desarrollar habilidades laborales", dice. "Mi mayor consejo para los solicitantes de empleo sería que lo sigan intentando. Aquellos individuos que hacen lo mejor y se esfuerzan durante un período de tiempo son los que finalmente encuentran trabajo".
Algunos empleadores pueden detener el proceso de contratación después de una verificación de antecedentes, pero hay muchos que no lo hacen, por lo cual es importante no darse por vencido. "Mantenga una actitud positiva, siga esforzándose, y presente sus solicitudes en todo lugar que pueda ", señala Anderson. En las solicitudes de empleo y en las entrevistas que tengas que explicar tus antecedentes penales debes ser honesto acerca de tu pasado. Los empleadores están buscando empleados responsables, confiables, por lo que debes hablar de lo que has aprendido de tu experiencia, explicar las formas en que has cambiado, y mostrar qué medidas has tomado para mejorar. También debes aprovechar los recursos locales que ayudan a ex-convictos en su transición de regreso a la fuerza laboral. Los centros WORKSOURCE de Oregon ( www.workinginoregon.gov) y Goodwill Industries ( www.goodwill.org) tienen sitios en todo el estado que ofrecen capacitación y asistencia en la búsqueda de empleo. Cada oficina regional probablemente conozca otros programas locales. La Red Nacional H.I.R.E. ( www.hirenetwork.org/) es otra organización que ofrece recursos. La página web de la sucursal Oregon menciona contactos para los programas estatales y federales, así como información sobre proveedores de servicios locales y asistencia jurídica.
Fuente: Reproducido con autorización del Consejo Federal Interagencial de reentrada (Federal Interagency Reentry Council's) de la serie "Reentry MythBusters", disponible a través del Centro de Recursos Nacional de Reinserción (the National Reentry Resource Center): www.nationalreentryresourcecenter.org
Mitos sobre la reinserción laboral de ex convictos
Mito: Las personas con antecedentes penales son excluidas automáticamente del empleo.
Realidad: Un arresto o antecedentes NO significan automáticamente la negación del empleo.
Mito: Una persona con antecedentes penales no es elegible para recibir ayuda económica federal para estudios.
Realidad: Las personas que actualmente están encarceladas en una institución correccional estatal federal, o local tienen algunas limitaciones de elegibilidad para recibir ayudas federales para educación. En general, las restricciones en la elegibilidad para recibir ayudas federales para estudios se retiran para las personas que ya no están en la cárcel, incluyendo quienes están en libertad condicional, en período de prueba, o que residen en un centro de rehabilitación.
Mito: Las empresas y los empleadores no tienen forma de protegerse frente a daños a su propiedad y pérdidas monetarias cuando contratan a una persona que resulta ser deshonesta.
Realidad: A través del Programa Federal de Afianzamiento (FBP), financiado y administrado por el Departamento de Empleo de EE.UU. (DOL), existen bonos de garantía disponibles para indemnizar a los empresarios por la pérdida de dinero o propiedades sufridos por actos deshonestos de sus empleados (es decir, robo, falsificación, hurto y malversación).
